Eran las 11:10 am del
día 23 de junio del 2014 cuando mi mejor amiga
y yo nos encontrábamos en el cine, y sí, debo decirlo, ella es tan
deppra como yo lo soy, así que ambas estábamos muy emocionadas. Entramos a la
función de las 11:20, y los anuncios previos a la película se nos hicieron
eternos.
La película comienza
con unas escenas en un pasaje desolado que nos muestra un mundo en el cual no
hay electricidad, ni mucho menos internet, lo que nos hace preguntarnos de
inmediato qué es lo que ha pasado en ese mundo.
Después, nos remontamos
a unos años en el pasado y vemos a el Dr. Will Caster y su esposa, en una casa,
que, según mi gusto, es preciosa. Es obvio que ellos se aman, y ese es uno de
los temas centrales de la película; el amor, a pesar de que el género es de
ciencia ficción. El film nos lleva a preguntarnos, qué es lo que estaríamos
dispuestos a hacer por un ser amado, tal y como Johnny lo dijo en su momento. Y
también hasta qué punto ese tipo de decisiones son correctas.
En lo que se refiere a
los primeros veinte minutos de la película, creo que pudieron haber quedado
mejor planteados con unas escenas un poco más memorables, pero eso lo debemos
atribuir a que el director es nuevo en este ramo, puesto que es su primer
película dirigida, y el guión fue escrito por un actor. Independientemente de
eso, creo que las escenas después de la muerte de Will se desarrollan
perfectamente.
Otra cuestión que se
trata en el film es la consciencia de Will cuando ha sido cargada a la
computadora. ¿Realmente era él? ¿Cuáles eran sus verdaderas intenciones? ¿Era
malo? En este caso, creo que Will no era malo. Él solo luchaba por hacer
realidad los sueños de Evelyn, su esposa. Aunque esa no era la forma correcta
de cambiar el mundo, pero si nos ponemos a pensar, esa era la única manera de
hacerlo, así que a fin de cuentas, ¿qué es lo que Will debía hacer con todo ese
poder? Era un plan drástico, sí, pero técnicamente él nunca hizo daño a nadie.
Por último, en el final
de la película se nos muestra que Will, siempre fue Will, a pesar de solo tener
vida a través del ordenador. Nunca dejó de demostrar su amor por Evelyn, e
inclusive se muestra muy tierno en ciertas escenas. Y casi pego un grito cuando
descubrí que Will había “vuelto”. Debo decir que los últimos minutos fueron muy
melancólicos. Lograron arrancarme un par de lágrimas, y a pesar del nudo que se
me formó en la garganta, la disfruté muchísimo.
No olviden comentar en la página Johnny Depp, el único hombre que amaré
¿Qué opinión tienen ustedes de la película?


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